12 febrero, 2006

No hay poema que deje intacto el mundo

Podemos convertir la sentencia romántica en criterio de juicio aplicable a todas las bellas artes y decir, por ejemplo, que no hay pelicula o libro que deje intacto el mundo.

Pero el mundo permanece practicamente intacto a la vez que asistimos a una neurótica proliferación de productos artísticos. Esto, lejos de desmentir a los románticos supone una crítica a la salud de nuestras bellas artes.

Si no hay libro que deje intacto el mundo, ¿qué pensar de un libro como El código Da Vinci, cuyo éxito sólo ratifica que nada habría sido distinto en el caso de que nunca hubiese sido escrito?

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