¿Qué ha pasado con la Constitución europea?
Que los medios de comunicación hayan dejado de hablar del proceso de construcción europeo no significa que éste se haya detenido o que el proyecto constitucional haya sido olvidado sin más. Al contrario de lo que podríamos deducir atendiendo a la presencia que este asunto tiene en los medios de comunicación, tras el no francés y el no holandés los debates en torno al modelo europeo se han intensificado.
De entre las propuestas surgidas la más interesante y provocativa es la del suizo Michel Bugnon-Mordant. Europa debe aspirar a convertirse en una Confederación de Estados en la que cada Estado ceda por sí mismo competencias como la de defensa, con la finalidad de que Europa abandone la OTAN y sea militarmente independiente, y las económicas, pero a condición de que el Banco Europeo se encuentre bajo la supervisión directa de la Confederación y no bajo los designios del Fondo Monetario Internacional y de la Organización Mundial del Comercio.
Como no podía ser de otra manera, la comisaria Margot Walström considera que la propuesta de Bugnon es demasiado radical. La comisaria propone un plan que consiste en “comunicar mejor" los contenidos del actual proyecto constitucional. Se trata de no cambiar ni una coma de la Constitución a la que Francia y Holanda dijeron no, pero de saber promocionarla mejor. Es lo que en España la clase política denomina “hacer pedagogía”. Entre otros, Walström ha recibido el apoyo de Gaëtane Richard-Nihoul, en Francia, y del Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos en España. Me recuerda un capítulo de Los Simpson en el que Homer, aconsejado por Barney, intenta ganar un poco de dinero haciendo de cobaya para unos laboratorios. Cuando Homer está probando un inhibidor del apetito, los científicos se felicitan y dicen: este inhibidor del apetito funciona, no ha probado bocado de la comida que tiene delante. ¿Delante? dice Homer, ¡estoy ciego! ¡no veo!. ¿Qué hacemos?, pregunta un científico. "Nada", responde una compañera suya; "eso ya lo arreglarán los de marketing".
Otra interesante propuesta es la de Xavier Pedrol, profesor de Filosofía del Derecho y Gerardo Pisarello, profesor de Derecho Constitucional, ambos de la Universidad de Barcelona. Para ellos la única vía de salida pasa por una auténtica democratización de las instituciones europeas y por la apertura de un auténtico proceso constituyente en el que se planteen asuntos como la redefinición de lo económico en el contexto global del liberalismo o la inclusión de una cláusula de “no regresividad” en derechos sociales, que garantice los logros del Estado del bienestar. Hay un punto de absoluta incompatibilidad entre esta propuesta y la de Bugnon: Pedrol y Pisarello defienden una Europa pacisfista que rompa con la lógica suicida de la carrera armamentística.
En fin, mencionar también a ATTAC, cuyas razones contra el actual proyecto constitucional son las mismas por las que se oponen al neoliberalismo. ATTAC concibe los pasos a seguir como pasos que deben de formar parte de un proyecto antiliberal que tiene como meta la justicia global.
Os invito a participar con vuestras propias propuestas y comentarios.
3 comentarios:
Yo como Europeísta convencido, me causa tristeza la falta de perspectiva de los líderes europeos del 2006. Metidos en un mundo globalizado, los Estados Nación están al albur de las multinacionales, el FMI. Pero esa fragmentación Europea es el único camino para que la globalización financiera tenga éxito.
Si Europa unida de modo FEderal, hoy jurídicamente es una confederación de Estados, con instituciones democráticas de dimensión Europea podría poner freno a un modo ajeno de Europa de concebir la Sociedad.
Sólo desde una extensión federal de la Carta SOcial de Turín, auténtico emblema diferenciador del Acervo de la Unión- más allá de la CEDH -sería posible que Europa fuera una realidad.
Me asusta que cotidianamente, no sólo en España, pero España es la realidad que vivo, se mire a Europa con distancia. Con ese desprecio tan garbancero. Sólo Europa es motivo de cuita por las subvenciones o por las sanciones.
NAdie ha logrado hacer pedagogía como dice la Sra Walstroem sobre el hecho de que las consecuencias negativas de la GLobalización, podrían frenarse con una institución federal Europea que extendiese el acervo social. Sólo desde un ámbito federal Europeo poetente, podría frenarse el deterioro del Estado del bienestar y ser contestatario de un política cada vez más perversa.
Pero las élites nacionales están muy ocupadas, miren España, por ver quien se queda el cortijo, como los caudillos de la America poscolonial.
Y sobre todo las grandes multinacionales no quieren ni oír hablar de la extensión global del acervo social desde un bloque homogéneo y potente.
Y a mí para ver una España tan deprimente, no me duele en prendas votar a un señor Holandés como presidente del Consejo Europeo, mi presidente.
Si los estados nacion no pueden ya ser un contrapunto al kapital, imponiendole las condiciones propias de un estado del bienestar, o renunciamos a ese modo de hacer política social o fraguamos una alternativa a los hoy casi inoperativos estados nacion (en el contexto de la economía globalizada). La UE puede ser una de estas alternativas: el Kapital no puede desoir la voz unida de 25 paises, algunos de ellos tan decisivos en la economia mundializada. La postura oficial de los resposables políticos sin embargo es la de no contrariar en lo más mínimo los deseos que el kapital tiene de no encontrar obstáculo alguno ahora que ya ha vencido los reparos de los confortables estados nación. De acuerdo con usted, por tanto. Un saludo.
Creo que coincidimos los tres. Para que la política no quede en mero traspaso tordenado del poder del modo idílico liberal, donde la economía campa sin freno y sin tener en cuenta al ser humano más que en su puro aspecto más egoísta, se requieren fuertes estructuras políticas federales a nivel supraestatal.
Estas estructuras pueden recoger lo mejor de la globalización financiera, ampliar a escala regional los mercados locales e integrarlos de manera más armónica en la estructura mundial.
Si los estados sólo son meros cuadros de poder militar y policial para defender estructuras económicas fragmentadas y sometidas al poder financier multinacional, el ser humano sólo puede crecer en función de su egoísmo y su fuerza.
Por eso más que nunca, los nacionalismos europeos de via estrecha no sirven para nada. Por que son banderas vacias y soberanía económica en manos del capital financiero internacional. Sólo en la integración regional: Política, económica y militar el mundo tiene un asidero. Y la Ue si explotara y exportara la Carta de Derechos Humanos y la CArta -igual de importante que la otra- de derechos sociales, sería un referente que debería immitar los iberoamericanos. Pero aquí estamos con las alabanzas a Chile y a Mexico por integrarse en el TLC. Es una filfa.
NO puede haber mercados abiertos sin estructuras correctoras y redistribuidoras del flujo de la riqueza, si no se produce una redistribución regresiva de la riqueza. Y alegar el largo plazo tiene la respuesta de Keynes "En el largo plazo, todos estaremos muertos" , lo que algunos gurus liberles les gustaría claro.
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