El viernes 18 de noviembre de 2005, Liberation publicaba en su página 35 un artículo de Jean Baudrillard sobre la quema de coches que en aquellas fechas se extendía por Francia. Leído hoy, al hilo de la respuesta que los franceses están dando a la reforma laboral liderada por Villepin, adquiere la dimensión de un pronóstico:
"Los coches quemados y el no al referendum son fases de una misma revuelta aún inacabada.
Será necesario que en una sola noche quemen 1.500 coches, y luego, en orden decreciente, 900, 500, 200, hasta acercarse a la “normalidad” cotidiana, para que reparemos en que cada noche ardían unos 90 coches en nuestra dulce Francia. Una especie de llama perpetua, como la del Arco del Triunfo, ardiendo en homenaje al inmigrante desconocido(...)
No sólo el modelo francés se hunde, es el modelo occidental entero el que se desintegra (...) La primera conclusión – que anula todos los sermones y discursos actuales – es que una sociedad, ella misma en vías de desintegración, no tiene ninguna oportunidad de poder integrar a sus inmigrantes, puesto que son al mismo tiempo el resultado y el indicador salvaje de esta desintegración. La cruel realidad es que si los inmigrantes están virtualmente fuera de juego, nosotros estamos sumidos en una profunda orfandad y buscamos una identidad. La inmigración y sus problemas(...) no son más que la ilustración más visible y más elemental del exilio del Europeo en su propia sociedad(...)
Ya no nos encontramos en la situación de poder proponer salidas en términos de integración. Además, ¿integrarse en qué? Somos el triste ejemplo de una integración “exitosa” en un modo de vida trivializado por completo, técnico y confortable, sobre el que evitamos hacernos preguntas(...)
Cultural y políticamente, gran parte de la población también vive como inmigrante en su propio país(...) "Desafiliados" (désaffiliés), según el término de Robert Castel. Pero de la desafiliación al desafío hay un paso. Todos ellos, ya sean de la periferia, o africanos o franceses “auténticos”, la viven como un desafío y antes o después pasan a la acción(...) Seguro que en el fondo consideran nuestro modo de vida con la misma condescendencia, o la misma indiferencia, con la que nosotros consideramos su miseria. Puede ser que incluso prefieran quemar los coches antes que circular dentro de ellos – a cada cual, sus placeres".
Jean Baudrillard, "Nique ta mère!"
1 comentario:
Querido Amigo, no podía estar más de acuerdo. La estrechez de miras de una sociedad que hace aguas, que margina, estigmatiza y clasifica, que arroja como detritus a quien no se acomoda, que tiene necesidad de lacayos y si no mire un habitual de mi espacio http://siemperd.blogspot.com/.
Nos piden que seamos rameras apaleadas en la búsqueda de un sitio y que agradezcamos al chulo como nos protege y nos mangonea.
Poco es lo que pasa en FRancia.
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