08 marzo, 2006

Sympathy for the devil

"ETA hace estallar una bomba junto a la sede de Falange en la localidad cántabra de Santoña" (EL PAIS, Miércoles, 8 de marzo de 2006)

Si siguen por este camino, no habrá muchas más manifestaciones en contra de ETA...

11 comentarios:

Anónimo dijo...

No se pueden decir ese tipo de cosas alegremente. Que las dos organizaciones sean despreciables no significa que debamos hacer ese tipo de declaraciones. Por otra parte, al menos falange tiene un cuerpo doctrinal serio detrás, cosa que no podemos decir de eta

Anónimo dijo...

En relación con el comentario anterior, creo que estamos asistiendo a la persecución de España, una suerte de genocidio de las ideas que esta dejando a este pais sin proyecto de futuro: ¿Acaso lo es el estatuto de Cataluña?¿Por que atacar a la Falange que ha defendido siempre una verdadera idea de España junto con una política social coherente basada en la fe que los hombre de España ponen en su trabajo?

José Luis dijo...

Porque tener cerebro, ser sincero con uno mismo y miembro de Falange es imposible. Y porque Falange está detrás de numerosisimas palizas que han terminado con la vida de homosexuales, mendigos, inmigrates, prostitutas... Echen un ojo a sus foros y vean las cosas que dicen.

Poner al mismo nivel los proyectos de futuro de España y la Falange como defensora de, le cito literalmente, "la verdadera idea de España" me suena a chiste y provocación. Si lo dice en serio, sólo rebaja cualesquiera que sean sus ideas acerca de España, y que nunca se pueden fundamentar (no porque yo lo diga sino porque es imposible: no se puede) en un ORIGEN MÍTICO a preservar, al que hay que retornar porque sólo en él está la identidad de la patria España. Lo desmiente la historia (¿desde cuando existe España, desde qué mítico acontecimiento nacen españoles y no íberos, astures, godos, etc?) y la filosofía, pues ese tipo de "excavación" arqueológica es como quitar las capas a una cebolla: si prescindes de lo que "ha ido pasando", los sucesos que constituyen las capas de la historia, no hay un núcleo al final que pueda funcionar como ese nucleo inicial originario del que viene lo que hoy aún somos y lo que también hoy deberíamos seguir siendo. He dicho que no se puede de facto. Ahora añado: ¿se debería? ¿Debería dictarnos ese pasado mítico lo que debemos hacer en el presente? Pues esa anulación de la libertad de decidir lo mejor en el presente es lo que se pretende conseguir, ni más ni menos, cuando se concibe una determinada identidad patria cuayas raices se hunden en un pasado mítico venerable. Es una mentira (de la que se sirve tanto el nacionalismo vasco como el españolista) y su unico interés es imponer una decisión en el presente sobre otras que, pobres de ellas, no pueden legitimarse apelando a ese pasado (y cuando pretenden hacerlo empiezan las guerras por la apropiación de la historia, un fenómeno muy triste que consiste, por lo dicho con anterioridad, en pelearse por algo que no existe -no la historia sino el tubérculo-raíz originario desde que se legitiman o deslegitiman los acontecimientos que pueden narrarse a continuación).

Lo de la política social basada en la fe de los hombres de España en su trabajo es de todo menos "coherente" como usted pretende.¿Qué fe puede tener un trabajador subcontratado que sabe que está trabajando sin las medidas pertinentes de seguridad? Fe en no matarse y mucha valentía para a pesar de ello ir a su trabajo y ganar un sueldo y vivir. Una virtud más laica es la responsabilidad (culpa secularizada, dicen algunos), pero los actuales modos de producción desposeen al trabajador de un margen de maniobra que le permita sentirse autor y por tanto responsable de lo que produce o hace. Lo que establece la distinción no es el tipo de trabajo manual o no manual, o más o menos remunerado, sino el grado en el que el trabajador es desposeido de su capacidad de decidir.

¿Le parezco un genocida de ideas? A mi me parece que la primera de las cuestiones tiene que ver con el sano juicio y la segunda es una mera cuestión de vista: abra los ojos y mire sin prejuicios la realidad del trabajo y los trabajadores.

p.d.: les agradecería que firmasen sus intervenciones con un nombre o pseudónimo cualquiera pero que permita identificarles. Gracias.

Anónimo dijo...

Mi nombre es Manuel. Soy la persona que ha firmado más arriba, la del comentario de las 10:16. Lamento que este sea un blog basado en el vituperio y en la descalificación, pero en nombre de la racionalidad no trataré de pagar con la misma moneda.

¿Lo del genocidio de ideas? He de recordar el congreso sobre la figura de Jose Antonio que se iba a celebrar en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Salmanca, y que al final fue prohibido sin motivo, a pesar de los apoyos que recibimos de algunos miembros de la Facultad. Creo que esto es persecución intelectual.

Segundo. Queda claro que por parte de la izquierda no hay una idea clara sobre el proyecto y, sobre todo, la esencia de España, cuestión fundamental de cara a abordar cualquier cuestión social. Todos hablan de España y nadie sabe qué es eso de "España"

Y respecto a la fe en el trabajo, creo que usted coincide con las posciones que formulamos desde Falange. Hay que devolver a los españoles la ilusión por su trabajo. Como usted bien dice, la situación del mercado laboral es pesima y descorazonadora. ¿Hay alguien dispuesto de llevar a cabo una revolución basada en el espiritu que reside en nuestra tierra desde siglos?

Somos una opción política más. No merecemos atentados, ni el PP, ni el PSOE.

Saludos Cordiales. Manuel Veltenebros

Anónimo dijo...

los enemigos de mis enemigos son... ¿mis amigos?, ¿mis amigos ocasionales? Que un enemigo de la democracia golpee a otro enemigo de la libertad o a la inversa, puede ser ganancia del pescador a rio revuelto o bien amenaza a la barca en la que navega. ¿Simpatia con el mal? Comparto el mismo fondo, sobre todo el fondo de su respuesta a los comentarios, no la forma. Que una mafia como ETA golpee a unos mafiosos y unos demagogos ¿produce simpatia? Quizás, en mi produce cierto temor de un conflicto posible entre mafias que puede causar mucho daño y sufrimiento, no creo que la labor que debiera llevar a cabo una sociedad civil posible y las instituciones que se ha dado para gobernarse deba ser entregada a discreción de mafiosos. ¿Simpatia con la acción no con la banda? Una pasión demasiado caliente, pero ¿quién no tiene pasiones? Personalmente me causa, no simpatía, sino risa, si bien, la mitigo esa comicidad con cierta preocupación. ¿Cómo es posible que cierta extrema "derecha", por llamarle de algun modo a lo que no tiene rectitud alguna, ni destreza para con los verdaderos problemas, sigue campando a sus anchas? ¿Puede la Falange responder? Risa y preocupación, simpatia sentire cuando una sociedad civil vigorosa y sus instituciones golpeen de forma rigurosa y en el modo que puede hacerlo, sin desvirtuarse, tanto a unos como a otros y donde radica el mal de ambas posturas; cuando lo que es asunto de todos, no quede en manos de unos pocos, que, además, no son especialmente respetuosos salvo con su ombligo y sus delirios y visiones, preocupa y la risa -¿simpatia?- del primer momento deja paso a cierta inquietud y urgencia.
Gracias por su programa informativo, soy un seguidor habitual...
Io

José Luis dijo...

Hola, Manuel:

¿Este es un blog basado en el vituperio y en la descalificación? A los textos publicados me remito. He argumentado SIEMPRE y rara vez he descalificado. He adjetivado, como es inevitable, pero siempre desde el maximo respeto. Si mis argumentos le desagradan, no puedo hacer nada al respecto. Pero si se ha sentido insultado, le pido disculpas.

Ahora bien, que Falange apoya ideologicamente los ataques a lo que ella considera población-basura (homosexuales, inmigrates...)es algo que queda patente a poco que uno indague de qué hablan en sus foros y sí se merece mi absoluta descalificación sin matices ni componendas.

El resto de mis palabras, la gran mayoría, discuten argumentos.Es sorprendente que no diga nada acerca de los origenes míticos a lo que me refería y de la imposibilidad de determinarlos. Eso tiene mucho que ver con los modos en los que resulta posible elaborar eso que usted llama un proyecto de España. Si ese proyecto consiste en algo debe consistir ante todo en un modelo de convivencia, una forma de estar juntos siendo distintos (catalanes y andaluces, heterosexuales y gays, cristianos y musulmanes, por poner algunos ejemplos de la heterogeneidad que debe tener cabida en España). Sin embargo la españa pura a la que apela Falange y su proyecto se parece bastante a la cristianización y a la mal llamada reconquista (y que consistio en una conquista, la unica reconquista la hubiesen podido hacer los descendientes de Leovigildo, pero no es el caso).

He estudiado en la facultad de Filosofía de la Universidad de Salamanca y no logro caer en la cuenta de qué profesores pudieron apoyar inicialmente un acto sobre la figura de José Antonio ni en quienes pudieron prohibirlo. Personalmente le puedo decir que no considero que esa figura se merezca un acto en esa magnífica facultad. José Antonio es a todas luces una figura menor al lado de gigantes a los que esa Facultad sí dedidca su tiempo y su trabajo.

Dicho esto, quiero señalar que pensando de modo distinto, me parece usted una persona razonable con la que se puede hablar. Sería interesante dejar de hablar de etiquetas (falange/izquierda/derecha) y discutir fundamentos y proyectos. Es una cosa de suma importancia que tanto usted como yo, por ejemplo, desde posiciones tan diferentes, compartamos el mismo diagnóstico sobre el mundo laboral.

Reciba otro saludo cordial.

Anónimo dijo...

No puedo decir que me desagrade su humor, diría lo contrario. Claro que de ahí deriva algo de mi preocupación, yo no confio, doy cierto credito y seguiré dandáselo, como proceso, no como resultado... Yo también dormía con la ventana abierta, siempre me ha gustado trasnochar y me mandaban a la cama demasiado pronto; dejé de hacerlo cuando me rompí el colmillo contra un cristal demasiado limpio. Luego compre una moto, pero se gripo el motor... quizá la llevaba demasiado acelerada. Más adelante vendí la chupa para comprarme colmillos nuevos, pero descubrí que me daban miedo las alturas y que no era sangre viva todo lo que reluce. Quiza por todo eso acabe comprandome una gárgola; koronita, le puse, y a la gárgola le dijo un pajarito que cuando dos canallas se pelean siempre se acaba rompiendo algun geranio. ¿Mentia el pajarillo, ellos que son tan coquetos y engañosos? También es cierto que hay más motivos de preocupación y más urgentes en otras peleas que en las luchas entre dos gallitos.
Desde la discrepancia, un abrazo
(o dos, uno mio y otro de mi gargola)
Io.

Anónimo dijo...

Respecto a Manuel tengo una duda, una duda que, sinceramente, querría que tenga a bien aclararme. Quiero saber qué es y cómo es la "esencia de España". Hay un pasodoble... Quiso Dios con su poder, juntar cuatro rallitos de sol y hacer con ellos una mujer... Un pasodoble que podemos imaginar, como hace la pelicula de Soldados de Salamina, cantaban todos los que entonaban otras canciones menos acordes, pero ese pasodoble hablada de un español, que continuamente es expulsado, tirado fuera, arrojado de España... como Cernuda, por ejemplo, uno de los poetas más grandes de España, vilipendiado en vida y olvidado en muerte como Blas de Lezo, como Rojo, como otros tantos de signos tan diversos... ¿Ser arrojado fuera de España es ser español o son españoles aquellos que arrojan fuera de España? Dificilmente puedo imaginar, por otro lado, que se pueda buscar una reforma en lo social, de modo que exista una verdadera solidaridad y justicia social, y, a la vez, mantener costumbres o imaginarios colectivos que historicamente han justificado la explotación, la exclusión y el sometimiento; o bien malos e insanos hábitos que han causado humillaciones y ofensas. ¿Qué he de hacer para ser un buen español? Porque de verdad no lo se. Se dicho muchas cosas, desde todos los lados. Ser un buen cristiano católico apostólico y romano; guardar fidelidad a una bandera y al abanderado de turno; defender el caciquismo y el nepotismo tan inscrito en la historia española, en el fracaso tras fracaso de las reformas agrarias, en la deficiencia de la industrialización allí donde dominaron la política los latifundistas; sumarme a la verdad y grandeza de los pronunciamientos militares, desde el cantón de confederal de cartagena al alzamiento nacional; debo de defender la petición de ayuda a las potencias extranjeras como cuando Riego defendió la constitución de Cadiz frente a la tiranía de Fernando vii; debo afirmar como afirmaban los soldados de la armada que los enemigos de España son tres; la religión, el moro y el ingles, y así hacerme anglofobo, ateo y matamoros para ser un buen español; debo afirmar que España ha de ser gobernada por las "indicaciones de gusto o disgusto de los mercados" en vez de por los ciudadanos y las exigencias, deseos y necesidades de estos depuradas en un proceso deliberativo; es España lo que determina la cúpula directiva de turno de un partido, liberandonos graciosamente de la espesa tarea de decidir conjuntamente sobre nuestros decursos y "proyectos" para el futuro; debo plegarme a la idea de que España es una reunión utilitaria de nacionalidades cada una con una identidad diferenciada sin comunidad entre sí y construida sobre una tranversalidad asimétrica confederaciones y estados asociados independientes ... etc. Porque todo eso es España según algunos españoles. Quiero saber que es la esencia de España, para saber si soy o no español, si cada vez que me pregunten de dónde soy y provengo tengo que decir España o verá usted, por mi caracter desgraciadamente soy apatrida y no merezco ciudadania alguna, me podría decir como es la "esencia de su pais y procendencia", quizá puedan adoptarme allí, quizá se equivoco la cigueña.
Soy ironico, y le pido disculpas por ello, pero la verdad, no sé en absoluto que significa "esencia de España", como si España fuese una verdad eterna, una razon seminal, una cosa en sí, una idea platónica, o el último resultado de una historia natural evolutiva... como si España no fuese algo que hacen y deshacen con sus aciertos y sus errores unos hombres en relación con otros hombres, unas veces para bien otras para mal, en un planeta perdido en una esquina del universo.
saldos

José Luis dijo...

Amigo:

Estoy muy de acuerdo con usted y encuentro muy acertada su deconstrucción de la idea de España en-sí tanto desde un punto de vista histórico como desde un punto de vista filosófico.

Yo tampoco sé qué es España-en-sí. Lo que sí sé es lo que España no puede ser: ninguna de las muchas visiones sectarias por las que usted pregunta irónicamente. Se trata de una colección de errores de los que algo tendríamos que aprender. A nuestro amigo falangista le recordaré que en esa lista a la que me refiero usted incluye la España consistente en "una reunión utilitaria de nacionalidades cada una con una identidad diferenciada sin comunidad entre sí y construida sobre una tranversalidad asimétrica".

Otro abrazo para usted.

p.d.: Le agradecería utilizase un nombre o apodo para identificarle. Sucede que cuando hay más de un anónimo que interviene en más de una ocasión, hay que recurrir a la adivinación para saber si quien escribe ahora es quien antes había escrito otra cosa o si se trata de otro participante.

Anónimo dijo...

La perplejidad no me ha abandonado todavía desde que leí vez primera las diatribas entre Manuel y José Luis, en pocas ocasiones aquellos que observamos la vida desde las montañas nevadas de la vejez y que valoramos como único patrimonio (testamento) vital las acciones que emprendimos en el pasado, hemos tenido la oportunidad de intervenir en foros públicos sin alzar el tono de voz por miedo a la flaqueza de los argumentos. No desaprovechen esta oportunidad, amigos. Hace tiempo que desistí de buscar explicaciones en los mitos del pasado y del futuro, la sangre de enemigos y hermanos nubló el fulgor ensalzado por las arengas patrióticas. Dejemos el Mito para los artistas y hundamos nuestras manos en la tierra húmeda de la racionalidad, sólo de ella brotaran las soluciones que puedan cercenar las amenazas que se ciernen de nuevo sobre nosotros. No pierdan el tiempo en refriegas estériles y en insultos ,huecos ya da tanto repetirlos. ¡Actúen cerebralmente!
Amigo Manuel, la sola idea de considerar a José Antonio como figura digna de debate académico agita mis sentimientos en una turbulencia de desasosiego, y estupor. Sé que en el movimiento falangista José Antonio no es otra cosa ya que un icono descolorido y caduco, como una de esas viejas banderas preconstitucionales que se empeñan en agitar las nuevas generaciones de falange aborregadas por la falta de ilustración. También se que una nueva facción, a la que sin duda usted pertenece, se está agitando entre tanta vulgaridad y encefalograma plano. No conviene retomar la idea de unidad nacional si ello va a servir de excusa para la barbarie. Admitir cierta diversidad dentro de la exaltación a los conceptos de lo 'propio' y de lo 'mismo' siempre fue una meta inicial de la Falange, si bien es cierto que ahogada por las primeras refriegas intestinas provocadas por el ala asilvestrada del movimiento. De aquella semilla primigenia, nada queda ya, ni siquiera en la mente de los actuales miembros, perdidos más que nunca en un laberinto de vanas trivialidades y monsergas prehistóricas. Condeno la violencia, venga de donde venga, la verbal y la física, de no ser así no podría conservar todavía la autoridad que la academia me otorgó en su día como docente, elevándome a la tarima del pensamiento y de su divulgación. Es por ello, amigo José Luis, que no acabo de entender que las nuevas cabezas pensantes de este país, como sin duda es usted, se tomen tan a la ligera el fenómeno violento permitiéndose la licencia de bromear sobre él. Sin duda, lo tomo como un desliz de juventud, porque tras su discurso se aprecia una sólida formación y una firme trama axiológica, no permita amigo mío que se esclerotice y ejercite con denuedo la argumentación ilustrada. Como matiza Manuel parece que ambos comparten colchón ideológico en lo que respecta a la situación del mercado laboral en España, lo que me preocupa seriamente. Tras el discurso acartonado de la Falange sobre el trabajador, no hay otra cosa que desprecio a la mano de obra y un deseo bien afianzado en la injusticia de medrar a costa de la falta de escrúpulos. A este respecto su ideología no va más allá de las viejas las letras de aquellas coplas populares que eran la banda sonora de la dictadura.

Mi gratitud a ambos y mi aliento más cálido para que prosigan cultivando su jardín e intercambiando semillas de futuro.

T.P.I

José Luis dijo...

Estimado T.P.I.

Le agradezco mucho su comentario, llegado con los primeros deshielos de esta anticipada primavera desde las nevadas montañas de la vejez, y que en su caso yo prefiero llamar nevadas cumbres de la sabiduría.

Sus palabras constituyen toda una intervención. Sin duda usted ha intervenido: ha venido y se ha situado entre Manuel y yo. Pero no lo ha hecho desde una cortés e infértil equidistancia sino desde una posición concernida tanto por la buena memoria y por una comprensión adecuada del presente como por la justicia y el futuro. Una posición que creo que debería ser la de todos al considerar asuntos tan decisivos.

Estoy de acuerdo con usted en sus argumentos contra las monsergas prehistóricas y las esencias y especialmente en su consejo de no caer en las disputas estériles y en los insultos. En mi defensa debo decir que repasando mis intervenciones sólo veo algo parecido a un insulto: “tener cerebro, ser sincero con uno mismo y miembro de Falange es imposible”.

Respecto a la razón por la cual me atreví a tratar con frivolidad la bomba de Santoña, no es otra que mi confianza en la democracia española. En modo alguno Jiménez Losantos me hace sentir miedo. Sinceramente no percibo “amenazas que se ciernen de nuevo sobre nosotros”. Lo que para mi sigue justificando mi humor en ese tema es que pienso sinceramente que la sociedad española está tan alejada de ETA como de Falange. Por eso dije que nadie se manifestaría en contra, como así ha sido por otra parte: no porque no estemos en contra de la violencia, como es obvio, sino porque no nos sentimos atacados cuando se ataca la sede de Falange. Significaba eso y nada más. Nunca un guiño a la violencia. Presupuse que no era necesario aclarar que estoy contra todo tipo de violencia.

Me gustaría introducir un matiz respecto a la violencia verbal: para mi es violencia verbal la amenaza y el insulto, pero nunca la batalla dialéctica o el disenso, es decir, la argumentación. La argumentación ilustrada tiene desde la primera ilustración griega una vocación polémica que hace violencia al error y, desde la ilustración moderna, al error y también a la mentira. Hay una violencia cosustancial al uso de la razón y a la salida de la caverna, pero su fuerza es legítima en la medida en que se apoya en la verdad y en la justicia, no en la fuerza bruta.

Le invito a participar siempre que lo desee en el cultivo de este jardín. Un fuerte abrazo.