Lo que opino y lo que pienso no son lo mismo. Aunque ambas son actividades del sujeto sólo la primera es subjetiva: la opinión aparece referida al individuo y a sus circunstancias particulares, da lugar a una perspectiva; el pensar, sin embargo, no pertenece a un individuo sino a todos. No es de este hombre sino del hombre: lo decisivo es el qué, no el quien.
El conflicto viene del litigio entre perspectivas distintas. Como no hay perspectiva privilegiada, lo único que decide es la fuerza de quien defiende una opinión. Cada vez más a lo largo de la historia esta fuerza ha dejado de ser necesariamente física, se ha civilizado y es fácil nombrar unas cuantas instituciones cuya razón de ser es el refinamiento de los modos de imposición de una perspectiva sobre las otras.
La concordia sólo brota del pensamiento, desde lo más propio, sincero y libre en cada cual. Y en todos.
12 comentarios:
Pensar es opinar, lo digamos como lo digamos, cuando tratamos de pensar no estamos sino opinando. La política y la filosofía son disciplinas en las que se cree que se piensa y en las que no se hace otra cosa que opinar
En cuanto a lo de las caricaturas, deberíamos publicar más hasta que se hartasen. El mundo occidental libre no puede bajarse los pantalones de esa manera
A su primer comentario respondo: ¿por qué?
Al segundo respondo: su opinión no permite entender nada ni genera ninguna acción que mejore las cosas, luego me interesa cero.
¿Mejorar las cosas? Sólo podremos hacer algo si el mundo civilizado no cede ante la ira permanente de esos histéricos. Lo demás son idealismos que no conducen a nada
¿Pensar y opinar? ¿Qué decir de los esfuerzos pensantes de la filosofía que nos han llevado al fascismo? ¿los filosofos-nazis pensaban u opinaban? ¿ Los balbuceos misticoides de Heidegger eran pensantes u opinantes?
Por un asociedad abierta y liberar sin el pulpito bien-pensante de la izquierda.
Rafa
Se nota que no conoces a Heidegger. Has oído hablar de él, pero no deberías hablar de su obra sin haberla leído. Esas grandes generalizaciones en las que tu has caído sólo tienen sentido si en ellas se resume una experiencia precisa y bien concreta.
Respecto al nacismo, es justamente la expresión pura y dura de una subjetividad que no se detiene ante nada y cuya unica ley es su propio capricho: esa es la naturaleza misma de la opinión. Luego el fascismo no supone ningún esfuerzo pensante sino todo lo contrario, es una diarrea mental en la que las ideas se ponen al servicio de una idea privada y cuestionable desde el pensar mismo, como así ha sucedido.
Por otra parte estoy hasta los huevos de que gente que no ha leído a Popper y sin la formación necesaria para entender su obra (me refiero a formación superior en lógica y en Filosofía de la Ciencia) no deje de mencionar la sociedad abierta, sociedad abierta, sociedad abierta. Para empezar a poner las cosas en su sitio de entrada sólo diré que Popper fue un marxista convencido en su juventud y que "la sociedad abierta y sus enemigos" es un ajuste de cuentas con su juventud, sí, pero sobre todo con la deriva histórica y empírica que el marxismo toma a partir de 1934 con Stalin. La obra, por otra parte, es de 1962, fecha que ya cae dentro de lo que hoy denominamos postmodernidad y en la que ya pocos dudaban de, por una parte, los crímenes en Rusia y China y, por otra, de lo que se confirmaría en 1989 con la caida del muro: que no resulta ni imaginable una alternativa más abierta a la sociedad democrático-capitalista. Esto era tan así en esta fecha que hasta los herederos de Marx, la Teoría crítica de la Escuela de Frankfurt, hablan por estas fechas de una dialéctica "negativa" que ya no postula una meta concreta para la utopía sino sólo una crítica en nombre de lo innombrable y completamente otro. También ellos defendían una sociedad abierta y sus polémicas con Popper se circunscriben a lo que deben ser las Ciencias Sociales (el debate entre teoría tradicional y teoría crítica).
Por último, la diferencia entre pensar y opinar puede ser determinada de modo bien preciso. Hay una larga historia de esta distinción, desde la doxa / episteme de Platón a Maurice Blanchot cuando hace bien poco dijo "hay algo impersonal en la opinión que destruye cualquier opinión". Sin embargo yo apelaba a otra cosa: a la experiencia que uno mismo puede hacer cuando descubre que su punto de vista sólo "era" una opinión. Quien no haya hecho esta experiencia, nunca ha aprendido nada.
Cuando digo "estoy hasta los huevos de que gente que no ha leído a Popper y sin la formación necesaria para entender su obra (me refiero a formación superior en lógica y en Filosofía de la Ciencia) no deje de mencionar la sociedad abierta, sociedad abierta, sociedad abierta" me refiero al PARTIDO POPULAR y a la jerga de su último congreso celebrado el pasado fin de semana. ¿Qué pasa, que el resto defendemos una sociedad "cerrada"? Lo más triste de todo esto es que el PSOE y el PP son, los dos, partidos NEOLIBERALES y que, por lo tanto, comparte la MISMA IDEA DE APERTURA SOCIAL. Dicho de otro modo: los dos partidos mayoritarios de la España democrática son popperianos.
Uno de los retos del pensamiento actual es pensar qué es esa cosa llamada apertura, ahora que sabemos que hemos vivido en esferas "cerradas", y cuales son sus modos de ser en política. Usted da esa tarea que aún no ha empezado por concluida.
Soy un estudiante de filosofía y estoy convencido, como el anterior usuario, de que Heidegger era un fascista, lo fue con su silencio y con su filosofía oscurantista. Lo mismo podríamos decir de Hegel, no menos oscurantista y cuya filosofía del absoluto conduce a posiciones políticas poco recomendables
Soy Rafa otra vez.
Una vez más los tics de la izquierda: la cultura es mía y sólo mía; yo no puedo hablar de Popper; el chico que era estudiante de filosofía no puede hablar de Hegel sin acreditarse. Una vez más la izquierda hace de policia de la cultura con esa especie de soterrado totalitarismo tan inadvertido por la fatuidad de la clase intelectual europea y sobre todo francesa.
Y, ¡¡sí!!!, es mi opinión.
Un cordial saludo de un auténtico liberal.
Aquí no se esta juzgando ni a Heidegger ni a Hegel, estamos hablando de si hay una diferencia entre opinar y pensar. Con independencia de la opinión que Heidegger y Hegel le merezcan (¿ha leído sus libros? ¿A qué interprete ha leido o qué profesor le ha hablado de ellos?), ¿cree que opinar y pensar son la misma actividad? ¿Sólo Heidegger y Hegel pensaron?
Por otra parte, ventilar con seis lineas el pensamiento de Heidegger y Hegel es un poco atrevido.
Hola Rafael:
Es usted tan "liberal" que puede usar un concepto como "sociedad abierta" como le de la gana y los demás no podemos ni replicar. Lo usa en contra de "la izquierda", presuponiendo que la izquierda defiende una sociedad cerrada e ignorando lo que significaba para quien lo acuñó, Karl Popper, y para quienes durante los últimos 40 años, EN LA DERECHA Y EN LA IZQUIERDA, han reflexionado sobre la sociedad abierta y sobre los modelos sociales cerrados.
Creame si le digo que mis apreciaciones no sitúan la cuestión en un debate entre izquierda y derecha sino en el del rigor intelectual. De hecho, en mi intervención señalaba que PP y PSOE comparten la misma idea de sociedad abierta. Esto es lo mismo que decir que en este asunto o el PP es de izquierdas o el PSOE es de derechas: en realidad ambos se sitúan en la prudencia de centro, en una idea consensuada constitutuva de las sociedades democrático-capitalistas. No cabe opinón política al respecto porque no se vislumbra alternativa legítima posible a la sociedad abierta (a pesar de sus deficiencias). Fue pero ya no es una posición política: Simplemente describe las sociedades en las que vivimos y en las que queremos seguir viviendo.
Por eso no he atacado la idea del PP de una sociedad abierta, sino el uso poco riguroso que ha hecho del concepto en su último congreso al pretender diferenciarse cínicamente del PSOE, como si el PSOE aun soñase con el comunismo.
Una última cosa: respeto y admiro la tradición liberal española. Sin emabargo la acepción actual del término ("Nosotros los liberales", panfletea el desquiciado Jiménez Losantos)designa una posición política e intelectual muy distinta, la de libertaddigital. Si yo no me llamo liberal a mi msimo es porque no quiero ser confundido con esos mentirosos, maleducados y antidemócratas, no por desprecio al concepto "liberal", en su historia (española, eso sí).
Yo no me he metido con usted, ni con sus ideas políticas. Me he limitado a hablar de un concepto, la sociedad abierta, que conozco, en nombre del rigor en el uso de los términos. Usted si me ha identificado con la izquierda y ha rechazado todo lo que ese rótulo designa. Lo interesante está en por qué no me doy por aludido (¿soy "de izquierda?"). Pero eso, para otro post.
Todo esto se lo digo desde el más absoluto respeto a su posición.
Para opinar primero hay que pensar. Saludos.
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