15 enero, 2006

Materialismo y sensualismo como antídotos contra el monoteismo

Ayer sábado día 14 EL PAIS publicaba un texto sobre la filosofía de MICHEL ONFRAY. A excepción de una alusión al 11-S, no hay nada en ese texto que no hubiese dicho ya FRIEDRICH NIETZSCHE hace más de un siglo.

"Desde entonces (11-S), se nos obliga a escoger entre el judeocristianismo de Bush y el islam de Bin Laden, como en otra época se nos obligó a escoger entre el comunismo de Rusia y el capitalismo de Estados Unidos. Lo que he querido decir desde el principio es que no quiero elegir. Como Albert Camus no eligió entre Rusia y América".

¿Alguién se siente obligado a elegir entre el judeocristianismo y el islam?

Por cierto, CAMUS estaba ocupado en otros asuntos. Escribió sobre el hombre y sobre los posibles sentidos de la existencia de un ser mortal que sin embargo aún está vivo. En cuanto a su posición política, él no eligió Rusia o América, pero al cabo de los años sí fue elegido por los defensores de la libertad y los derechos civiles. ¿Es eso América? En absoluto: se trata de una posición ética y política. Europa y Estados unidos han sido dos modos de entender esa posición.

Hoy el problema no son tanto los monoteísmos (que deben dejar de intervenir en política tal como la Ilustración propuso) como el exceso de materialismo y sensualismo, que es lo que ONFRAY propone justamente para neutralizar los nocivos efectos de la religión en el mundo contemporáneo. Es ese modo frívolo de entender el hedonismo, y que el propio ARISTIPO desautorizaría, lo que ha generado un modelo de racionalidad opresora y nihilista que constituye el monoteísmo que hoy realmente causa estragos.

No hay comentarios: